Un ratito para descubrir Gante: marzo de 2010 (2)



Desde el Patershol, atravesando el río Leie por el puente Zuivelbrug y pasando junto al Cañón de Margarita la Loca, alcanzamos en un momento la amplia Vrijdagmarkt, la plaza del mercado de los viernes, que toma su nombre del tradicional mercadillo que tiene lugar ese día… todavía. En su centro, o casi, destaca el monumento a Jacob, un prohombre del siglo XIV que lideró la ciudad durante la Guerra de los Cien Años y fue asesinado por un oponente político. El contraste entre las diferentes fachadas de tres y cuatro alturas que rodean la plaza resulta ciertamente hermoso, con las torres de la vecina Iglesia de Sint Jacobs emergiendo detrás. En un lateral encontraremos unos edificios más grandes con aires modernistas. El cartel de Socialistische Werkersvereenigingen preside uno de ellos. Bingo. Construido en 1900, estamos ante la antigua sede de la asociación de trabajadores socialistas.


Fachadas con vistas al Leie en el barrio de Graslei.



Una hermosa fachada en la calle Kraanlei.


Se intuye la Vrijdagmarkt antes de cruzar el Zuivelbrug.


Detalle de la barandilla del Zuivelbrug con el Leie de fondo.


Meerseniers Straat, sugerente con sus cervecerías de atractivos escaparates.


Vrijdagmarkt, con las torres de Sint Jacobs.


Vrijdagmarkt: la antigua sede de la asociación de trabajadores socialistas.


Vrijdagmarkt: el monumento a Jacob.


Vrijdagmarkt: otra perspectiva de Sint Jacobs; a la derecha, el Toreken, la antigua sede del gremio de los curtidores y actual centro de poesía de Gante.

Después de visitar la iglesia de Sint Jacobs, ponemos rumbo hacia el Portus Ganda, un área en el que ya se han unido las aguas del Leie y el Escalda y que ha sido recuperada hace pocos años para el disfrute de los barcos de recreo. Durante mucho tiempo permaneció cegada y su nombre, Ganda (parece ser que en el idioma flamenco viene a significar “convergencia”), hace referencia al primitivo nombre la ciudad. Es una zona más residencial que anima al paseo o sentarse en un banco a relajarse mientras los ciclistas se desplazan de un lado a otro. Nos hizo gracia descubrir, junto a las aguas, una urbanización de nombres españoles. Otro símbolo de las intensas relaciones de nuestros países, más allá de Tercios de Flandes, Carlos I y demás.


Sint Jacobs.


Ventanas y vidrieras de Sint Jacobs.


Escultura de una virgen con el niño en el pórtico oeste.


Sint Jacobs, la pequeña plaza anexa.


Un bar con fácil traducción al castellano. Podría pasar por el de un pueblo de España.


Sint Jacobs: escultura principal del pórtico este.


Sint Jacobs: escultura de un Cristo cruxificado.


Una vista de Sint Jacobs desde la Sint Jacobsnieuwstraat.


Vista del Portus Ganda.


Otra perspectiva del muelle del Portus Ganda.

Desde el Portus Ganda regresamos hacia el centro a través de la Gebroeders Van Eyck Straat, la calle de los admiradísimos Hermanos Van Eyck. Humberto y Juan, maestros de la pintura flamenca, son dos de los personajes más queridos de la historia de Gante e incluso presidente una hermosa escultura tras la Sint Baafskathedraal, la Catedral de San Bavón, por la que pasaremos en un ratito. Antes veremos el palacio episcopal, el castillo de Gerardo el diablo (Geeraard de Duivelsteen; un edificio del siglo XIII de gran renombre en Gante) y un hermoso enclave como el de la plaza de Lieven Baumens.


Bavo brug: pasarela para bicicletas y peatones sobre un canal anexo al Portus Ganda.


Una urbanización made in Spain en la Nieuwbrugkaai.


Todo está limpísimo, pero no faltan las papeleras.


Las bicis, que tan respetadas son, también tienen que respetar.


Una original fachada reivindicativa en la Gebroeders Van Eyckstraat.


Igual el dueño de la casa anterior también es el propietario de esta furgoneta, aparcada en el cercano cruce con la calle Doornsteeg.



Os podemos asegurar que es la placa de calle más grande que hemos visto nunca.
Cabinas telefónicas de Gante. Cada país, en cuestiones telefónicas, tiene su "puntito diferencial". Por eso nos gusta fotografiarlas.


En segundo término (centro de la imagen), el popular y antiguo (siglo XIII) castillo de Gerardo el diablo. A la derecha, instalaciones del Palacio episcopal belga.


Dentro del respeto que se tiene por la bicicleta como medio de transporte y los ciclistas como colectivo, también hay cafres. A éste la jugada, afortunadamente para el dueño, no le salió como quería.


El tranvía, en la Limburgstraat.


Limburgstraat, con la Catedral de San Bavón al fondo.

Afrontando la leve subida de la Limburgstraat alcanzaremos el monumento, de 1913, a los hermanos van Eyck antes mencionados con un fondo único: el de la catedral. Enorme, robusta, de magnífica decoración escultórica, la entrada principal a San Bavón tiene lugar por la Sint Baafs Plein, una plaza monumental que reúne no sólo el conjunto catedralicio, el NTG (Teatro Real de la Lengua Neerlandesa) y la esbelta Het Belfort. Esta última, la torre vigía de Gante, puede presumir de ser el mirador de la ciudad con sus 91 metros de altura. Un curioso dragón la corona como símbolo de Las libertades de sus habitantes. En uno de sus laterales pasa desapercibido como anexo un edificio construido con posterioridad (1791) que en su día fue residencia para el carcelero y después directamente cárcel municipal. En su friso principal aparece Cimón de Atenas amamantándose de un pecho femenino. De ahí surge el apelativo por el que es famosa entre los locales: De Mammelokker.


Monumento a los hermanos van Eyck.


San Bavón, con la Het Belfort al fondo.


La Het Belfort, el faro sobre la Sint Baafs Plein.


El reloj del campanario municipal.


Este dragón que corona la Belfort protege las libertades de Gante.


Otra perspectiva de la Het Belfort.


Puedes pasar horas y horas admirando la grandeza del Het Belfort. Lástima que ya estuviera cerrado y no haber podido disfrutar de sus panorámicas.




Fachadas en la Sint Baafs Plein.


Escultura en la Sint Baafs Plein, basada en un episodio de la historia de la ciudad.


Teatro Real de la Lengua Neerlandesa: en su fachada destaca un mural de Apolo con sus musas.


Catedral de San Bavón; en su interior guarda La adoración del cordero místico, obra maestra de la pintura flamenca y firmada por Jan van Eyck.


Pináculo de San Bavón.


Hermosas esculturas en el pórtico de San Bavón.


Tales dimensiones empeñecen al ser humano.


San Bavón (izda) y la antigua casa del carcelero de Gante (dcha), sede de una oficina de turismo.

Las obras existentes en la Plaza Emile Braun nos impidieron disfrutar de diferentes perspectivas tanto de la Het Belfort como del ayuntamiento o la cercana Iglesia de San Nicolás, la que se asociaba a los gremios y a los comerciantes más ricos de la ciudad durante la Edad Media. La creciente falta de luz nos impidió fotografiar, desde el puente de San Miguel (Sint Michielsbrug), la que es la imagen más repetida de la ciudad: las aguas del Leie, las eclécticas casas del Graslei y las tres torres (Belfort, San Nicolás y San Bavón).


Botermarkt, desde la plaza de Emile Braun.


Dos visitantes consultan un plano de Gante tras salir del punto de información turística.


De Mammelokker.


Gotiquísima San Nicolás, vista al atardecer e imposible de fotografias de otro modo por unas obras.


Edificio de la Emile Braun Plein. Unas obras algo tediosas tenían completamente levantada la ciudad.

Antes de regresar a la habitación, no obstante, sí tuvimos ocasión de conocer otra vertiente de Gante más alejada de esa gran cantidad de edificios históricos. En el suroeste de la ciudad, como a una media hora andando desde el centro, nos encontramos con una zona conocida como Blaarmeersen, en la que el verde y el agua mandan. En este área podemos encontrar muchas instalaciones deportivas, pero nos llamó la atención el Watersportbaan (un canal para la práctica del remo, el piragüimo y otros deportes similares) y sus cinco kilómetros de perímetro. En sus márgenes, desde hace mucho tiempo, corre cada día un maratón uno de los ídolos deportivos flamencos: el ultrafondista belga Stefaan Engels. Esa tarde no podía faltar a su cita acompañado por muchos corredores populares.


Uno de los canales que, con agua del Leie, alimenta el Watersportbaar.


La sede, en un lugar ideal, de uno de los clubes de piraguismo de Gante.


Entrenamiento en el Watersportbaar.


El pelotón de corredores populares que acompañaba a Stefaan Engels.

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