Ventano del Diablo


Ventano del Diablo. Ubicación de este accidente geográfico cercano a la población conquense de Villalba de la Sierra. Desde este pueblo, la carretera CM-2105 gana rápidamente altura. En una curva, a mano izquierda, no exenta de su peligro, y a unos cuatro kilómetros de Villalba, intuiremos una pequeña zona donde se puerde aparcar y es posible que también encontremos abierta una estructura de madera que acoge un negocio de recuerdos y otros presentes, muchos de ellos de cerámica artesana. El mirador del Ventano está prácticamente al lado. Se puede decir que es una parada inevitable en la ruta hacia una visita a la Laguna de Uña o la célebre Ciudad Encantada de Cuenca. [Mapas VíaMichelin]

De camino hacia el Ventano. Es inmediato el atractivo de los enormes contrastes de estos cañones labrados por el río Júcar.

Ventano del Diablo. La acción de los elementos sobre la roca kárstica ha creado un mirador natural, pertinentemente acondicionado para usos turísticos con escalones, barandillas y barreras de protección. No incita a visitas de larga duracción, tales son sus dimensiones y sus coberturas, pero resulta muy interesante.

Ventano del Diablo. Se puede intuir en su propio nombre que el origen se encuentra en alguna leyenda popular: aquí venía el diablo a celebrar sesiones de brujería y se cobraba vídas tirándolas por el abismo.

Ventano del Diablo. Un fijo de cualquier lista sobre miradores privilegiados en la Serranía de Cuenca.Y las fotos que desde aquí se toman también alimentan menciones en muchos reportajes no ya sobre la Serranía de Cuenca en sí, sino sobre toda la provincia. Un ejemplo en Traveler o en El Norte de Castilla.

Ventano del Diablo.

Ventano del Diablo. Una jovenzuela se aproxima a la zona 'aterrazada' para ver las vistas sobre el río Júcar. Ni que decir tiene que, dada la enorme caida libre que existe, es necesario extremar la precauciones con los niños.

Unas vistas espectaculares. Estamos hablando de un cortado prácticamente doscientos metros. Hay que tener sus precauciones. En algunas actividades que se pueden hacer en la zona han tenido lugar algún que otro accidente. Y mortal.

Abismos moldeados sobre la roca caliza tan presente en esta zona.

El Ventano del Diablo es un mirador inmejorable para ver los vuelos de especies como los buitres, muy presentes en la zona, así como varias especies de rapaces.

Ventano del Diablo. Los colores del agua son realmente atractivos, con ese tono entre azulado y verdoso tan especial propio del río Júcar. En estas aguas siguen habitando las nutrias.

Ventano del Diablo. Algunas empresas de la zona especializadas en el turismo activo y de aventura proponen una vía ferrata, de nombre precisamente 'Ventano del Diablo' que recorre uno de los márgenes del Júcar bajo este imponente mirador. Un ejemplo. La creación de esta vía ferrata es relativamente reciente.


[noviembre de 2018]

Bostronizo, cronoescalada en la Vuelta al Besaya


Bostronizo. Ubicación geográfica de esta pequeña entidad de población perteneciente a Arenas de Iguña, de la que se encuentra a seis kilómetros montaña arriba. Esa ruta, la CA-706, acogió en 2019 la disputa de una pequeña contrarreloj en la prestigiosa Vuelta Ciclista al Besaya, prueba por etapas destinada al ciclismo de categoría juvenil. Su tercera etapa conectaba Arenas con Bostronizo, ubicado a unos 430 metros de altitud sobre el nivel del mar. En Bostronizo está censado un centenar de habitantes y es bastante célebre su ermita de San Román de Moroso, cuya visita queda pendiente para otra ocasión.

En ruta hacia Arenas de Iguña, punto inicial de esta entrada por cuestiones "deportivas". La A-67 regala grandes vistas de los entornos paisajísticos por los que discurre con rumbo a la costa.

Arenas de Iguña. Viviendas típicas en el entorno de la avenida General. La edificación del fondo es un bar: Bodega Dos Valles.

Arenas de Iguña. Estructura de podio de la Vuelta Ciclista al Besaya 2019. Este tipo de infraestructuras, o el espectacular apoyo mediático que recibe la prueba en toda la comarca, donde está muy presente en el imaginario colectivo, sin olvidar la variedad de recorridos que siempre ha propuesto, hacen de la Vuelta al Besaya un acontecimiento especial.

La etapa de la Vuelta al Besaya 2019, un acto más de las fiestas del Corpus Christi de la población. Unas fiestas con este programa.

Arenas de Iguña. Los corredores del entonces Kometa Cycling Team (en 2020 Kometa-Xstra Cycling Team) calientan haciendo rodillo.

Arenas de Iguña. El granadino Carlos Rodríguez posa para un fotógrafo del periódico El Diario Montañés, decano de la prensa cántabra y una de las cabeceras regionales con más poso histórico. El andaluz, ciclista juvenil de segundo año, se impondría en la contrarreloj y daría otro paso más para ganar por fin una general que había logrado dos veces como cadete pero se le había resistido en su primer año en la categoría. Rodríguez fijaría un crono de 10:19, alejando al segundo clasificado, Pablo García Francés, a 31 segundos.

La carretera CA-706 describe una amplia curva en su ruta hacia Bostronizo. Los entornos son espectaculares, sin duda.

Rumbo a Bostronizo. Espectaculares paisajes cántabros, incluso a pesar de que en medio se aprecia el viaducto de la A-67. Esta autovía, la Cantabria-Meseta, estuvo en obras durante diez años y fue inaugurada por fin en febrero de 2008. Todo un reto de ingeniería, con multitud de viaductos (uno, el de Montabliz, de 198 metros de altura en su punto máximo), puentes y otras soluciones. Solo el tramo entre Molledo y Pesquera, poco más de once kilómetros y medio, le costaron al Estado más de 200 millones de euros.



Paisajes cántabros en el valle del Besaya.

Bostronizo. Callejeando. Al fondo siempre existe alguna referencia al verde.

Bostronizo. Concentración de fachadas y parcelas en este punto de su casco urbano.

Bostronizo. Paseando por su casco urbano.

Bostronizo. Paseando por su casco urbano.

Bostronizo. Una rapaz sobrevuela el cielo de esta población.



Bostronizo. Paseando por su casco urbano.

Bostronizo. Paseando por su casco urbano.

Bostronizo. Paseando por su casco urbano. Excepcional ejemplar de árbol en uno de los muchos prados ubicados en las cercanías del pueblo.


Bostronizo. Otro hermoso árbol.

Bostronizo. Los prados cercanos.

Bostronizo. Vacas paciendo en un prado cercano a la línea de meta de la tercera etapa de la Vuelta al Besaya 2019.

Bostronizo. Grandes vistas desde su entorno sobre todo el valle del Besaya y las montañas circundantes.

Paseando por Bostronizo. Los números de la subida, siempre de acuerdo con la genial web Altimetrias.com, son los siguientes.

Bostronizo. Grandes vistas desde su entorno sobre todo el valle del Besaya y las montañas circundantes.

Bostronizo. Grandes vistas desde su entorno sobre todo el valle del Besaya y las montañas circundantes.



Entornos de Bostronizo.

Entornos de Bostronizo.

[junio de 2019]

Chana de Somoza


Chana de Somoza. Ubicación geográfica de este auténtico mirador sobre la grandiosidad del Monte Teleno que hoy en día se encuentra integrado en el ayuntamiento de Lucillo. Este pueblo está integrado dentro del munipio de Lucillo, del que se encuentra a menos de cinco kilómetros. Chana de Somoza, que cuenta con unas treinta personas censadas en la actualidad, se ubica a casi 1.200 metros de altitud. No muy lejos quedan los Petrogrifos de Peña Fadiel. Y en su iglesia de Santiago dio que hablar en su día incluso televisivamente la aparición de una representación diabólica en una de sus paredes. [Mapas VíaMichelín]

Chana de Somoza. Espectaculares vistas del Monte Teleno y todo su macizo desde muchísimos puntos de su entramado urbano. El gigante de los 2.000 metros que en su interior custodia uno de los puertos de montaña más injustamente olvidados por el ciclismo estatal: el Portinillos-Llano de las Ovejas.

Chana de Somoza. Callejeo por sus calles de firme cementado. En esta población nació Maximiliano Arce, afamado tamboritero que reside en Rabanal del Camino.

Chana de Somoza. En un entorno que se encuentra por encima de los 1.200 metros de altitud es importante adaptarse al frío. La piedra, una gran aliada. Los pueblos de la zona presentan muchísimas construcciones con pizarra, un elemento muy presente en la arquitectura popular de la zona.

Chana de Somoza. Detalle. Un reino de la pizarra.

Chana de Somoza. Hermosísimo contraste en la calle La Fontana.

Chana de Somoza. Pueblos de pizarra.

Chana de Somoza. Un vecina se apura en sus labores en el entorno de la travesía de la carretera LE-6311 (que hoy en día no hace falta cruzar por la existencia de una variante a la entrada del pueblo).

Chana de Somoza. Viviendas en el entorno de su plaza principal.

Chana de Somoza. El pueblo está lleno de rincones de gran belleza.

Chana de Somoza. Un calle con vistas. El pueblo esconde un tesoro de gran valor, concretamente gracias a Luis Prieto; este hombre comenzó a coleccionar raquetas de tenis en los años 70 del siglo XX y en su colección posee piezas de Vilas, Bjorn Borg, Gerulaitis o Lendl, entre otros.

Chana de Somoza. Los azules empleados en muchos maderámenes de puertas y ventanas de toda la zona son realmente cautivadores.

Chana de Somoza. El pueblo está lleno de rincones de gran belleza.

Chana de Somoza. Un pequeño reino para la pizarra como elemento construtivo.

Chana de Somoza. Vivienda de dos alturas en la calle Balleyo.

Chana de Somoza.

Chana de Somoza.

Chana de Somoza.

Chana de Somoza. Una de las viviendas más hermosas que vimos durante nuestro paseo por el casco urbano.

Chana de Somoza. Colgadas, entre farolas y entre postes, pequeñas banderolillas que nos indican que no mucho tiempo atrás anduvieron por estos pagos en fiestas.

Chana de Somoza. Una parte de su casco urbano en la que se concentran algunas parcelas agrícolas o terrenos sin construir.

Chana de Somoza. Lo nuevo versus lo viejo.

Chana de Somoza. Ermita del Santo Cristo de las Heras. Sorprendente y espectacular. Y también nada fácil de identificar a través de las pocas informaciones existentes en Internet al respecto.

Chana de Somoza. Ermita del Santo Cristo de las Heras.

Chana de Somoza. Ermita del Santo Cristo de las Heras.

Chana de Somoza. Construcciones de pizarra en el entorno de la ermita del Santo Cristo de las Heras. Dada su pertenencia al ayuntamiento de Lucillo, entra dentro de la consideración de municipio más pobre de la provincia de León, ya que Lucillo es el municipio de toda la provincia que ostenta menos renta per cápita según datos de 2019.



Chana de Somoza. Las espectaculares vistas hacia todo el valle donde se encuentra Molinaferrera, Chana de Somoza,...

Chana de Somoza. Las espectaculares vistas sobre una zona de gran valor medioambiental y paisajístico. En estos valles buscaron con mucho afán los romanos el tan apreciado oro.

Chana de Somoza. Nos despedimos del gigante Teleno y todo su macizo montañoso. Multitud de rutas pueden hacerse por aquí.

[agosto de 2016]